miércoles, 27 de febrero de 2013

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Estadio Antonio Herrera Gutiérrez



El Estadio Antonio Herrera Gutiérrez es una infraestructura deportiva ubicada en el oeste de la ciudad capital del Estado Lara, Barquisimeto, en la región centro occidental de Venezuela, que originalmente se llamaba simplemente "Estadio de Barquisimeto" pero que desde 1991 adoptó su nombre actual en honor a quien fundara el equipo del cual es sede desde 1969 Los Cardenales de Lara tetracampeon, y uno de los 8 equipos de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, tiene una capacidad estimada en unos 20.784 espectadores, que lo convierte en uno de los estadios de Béisbol más grandes del país, además posee estacionamiento, restaurante, zona VIP entre otras comodidades.

UNVIEJO RECUERDO

 Un viejo recuerdo

miércoles, 20 de febrero de 2013

HISTORIA

CARDENALES DE LARA 

El equipo fue fundado en 1942 por Amábilis Mendoza y Medardo Oviedo en la ciudad de Carora. Los altos costos para mantener el equipo los hacen buscar la ayuda económica de Antonio Herrera Gutiérrez. En 1944 Antonio Herrera Gutiérrez se queda definitivamente con el equipo. En su etapa amateur sus contrincantes en Carora fueron Buenos Aires, Torrellas BBC, Choferes y Liceo; luego en Lara sus contrincantes fueron Tocuyo, Japón y América. En 1962 debutan en la Liga Occidental, la cual termina de existir un año después, ante el trabuco que formó Cardenales, el cual era muy superior para los equipos existentes en el momento. Ya en 1964, Cardenales de Lara pasa a formar parte de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, conjuntamente con los Tigres de Aragua que fue el otro equipo de expansión. Cuando muere trágicamente Don Antonio Herrera en un accidente aéreo, funge como Presidente el doctor Ramón Zubillaga y se designa como gerente administrador del equipo a Emilio Ramón Castillo mejor conocido como Don Emilio, quien por varios años llevaría las riendas del equipo supliendo ese gran vacío. Hasta el presente, los Cardenales de Lara han venido jugando en el Estadio Barquisimeto (Actualmente Estadio Antonio Herrera Gutiérrez) de esa ciudad, si bien al principio jugaban en el estadio "Daniel 'Chino' Canónico".

El advenimiento del béisbol a Carora se produce aproximadamente en 1919, de la mano del doctor Ramón Pompilio Oropeza, y en poco tiempo surgieron los dos primeros equipos, Rojos y Azules, que según la historia jugaban detrás del cementerio, en la “playa” de Don Juancho. Los terrenos donde jugaban los pioneros jugadores caroreños se les llamaba “playas”, quizás por sus grandes longitudes. Oropeza llevó los implementos para jugar, y se convirtió en el “Fundador” de la mayoría de los equipos torrenses.
Rubén Mijares, en su libro Sesenta Años del Cardenales (2002) señala que “La era del romanticismo en el béisbol caroreño, convirtió a los peloteros en artesanos beisboleros, cada uno interesado en fabricar el mejor bate o guante de la ciudad. Los guantes eran de lona y los bates de caujaro o guayabo”.
Entre 1927 y 1932, el equipo más poderoso fue el popular “Diablos de Carora”, de quien Antonio “Toñón” Herrera Gutiérrez fuera el presidente, electo por los propios jugadores. Los clubes de la época eran San Félix, Bariquigua, Piratas, Bolivia, Interrogación, Bomboná, La Victoria, Brisas de Maracaibo, El Sandino, mientras más tarde se les unirían Artes Gráficas, Juvenil Yankee, y el Venezuela.
Amabilis Mendoza y Medardo Oviedo fundan “Cardenales” en 1942, específicamente un 5 de noviembre, a partir de un pobre Brisas de Maracaibo, equipo que al parecer era el máximo perdedor entre los que jugaban en la tierra del Morere. Brisas de Maracaibo jugaba cerca del barrio Santo Domingo. El nombre de Cardenales le fue puesto gracias a los Cardenales de San Luis en el béisbol de Grandes Ligas. Las deudas del Cardenales crecían cada día, y era insostenible para sus fundadores, quienes en 1944, “tiran la toalla” y entregándole el mando del equipo a Herrera Gutiérrez, quien a la postre se quedaría con el equipo.
Cardenales gana su primer gran torneo en 1945 con un trabuco dirigido por Baltasar Mujica Franco, mejor conocido como Baltasar Franco. Las primeras figuras que jugaron bajo sus órdenes eran Ramón Ángel “Cairón” Rodríguez, Antonio “El Chirricoda” Meléndez, como pitchers, además de Nacho Rosas, Germán Mosquera, Rafael “Lito” Arenas, Isidoro “Lolo” Franco, Jonás Álvarez, Adolfo Martínez, Félix “El Tuteque” Chávez, entre otros.
Con este “Trabuco Cardenal” ganó el campeonato ante Buenos Aires, Torrellas y Los Choferes, en un certamen donde participaron los mejores peloteros de Carora, entre ellos el hoy presidente de Cardenales, Adolfo Álvarez Perera, para entonces centerfield del Torrellas.
Durante la temporada de 1953, el Hall de la Fama, Luis Aparicio, vistió la camiseta del Cardenales de Carora, luego de defender el shortstop en la Serie Mundial Amateur de ese año. Luego en la temporada 1972-1973, Aparicio sería mánager del equipo, pero en tierra barquisimetana.
Para 1962, Toñón Herrera se arriesgó y con un conjunto muy competidor, llevó al Cardenales al profesional en la liga Occidental, ante la dificultad de entrar a la liga grande, donde destacaban Magallanes y Caracas.


Era profesional
Para conformar un gran equipo, lo principal era el mánager, y quien mejor que Earl Weaver, el mismo que llevaría a los Orioles de Baltimore a conquistar 4 campeonatos de Liga Americana y 2 Series Mundiales, y que hoy tiene su nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown.

La gran importación era comandada por George Stepanovich, Hill Kunkel, y el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo como parte de la rotación. El poder era representado por el catcher John Griffin, el camarero Mickey McGwire, y los jardineros Roy Youngdal, Barry Shetrone unidos a los criollos Gilberto Valbuena, Cecilio Prieto, Celestino Cepeda, y Darío Rubestein.
Los mejores equipos del torneo eran Pastora (que quedó eliminado), Cardenales (que sería el subcampeón con récord de 9 y 7), y el campeón Rapiños. La siguiente temporada el Cardenales estuvo bajo la tutela del cubano Rodolfo Fernández.
Los jugadores extranjeros eran los cubanos Jacinto Hernández, Luis Tiant, y Aurelio Monteagudo, mientras que de Estados Unidos, vinieron Ken Sanders y Steve Bailey.
Cardenales estuvo escapado durante el campeonato y con récord de 14-3, fue a la final con Cabimas y los barrió, algo que decretó el fin del béisbol profesional en el Zulia, ya que anteriormente, Rapiños y Pastora abandonaron el certamen ante la superioridad notoria del Cardenales en el torneo.
El deseo del Herrera Gutiérrez se cumpliría para la temporada 65-66, ya que se produjo la primera expansión en la liga, permitiendo al Cardenales y a los Tigres de Aragua entrar como nuevos equipos en la contienda por el título.

Era de títulos 
1990-1991

25 temporadas necesitó Cardenales para alcanzar el título de campeón de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Como si fuera la continuación de la final anterior, Domingo Carrasquel mantuvo a su equipo motivado, que en esencia era el mismo del 90, y contó con actuaciones individuales importantes. Cuatro abridores ganaron al menos seis juegos y Mike Timlin fue el mejor en salvados con 12. Luis Sojo repitió como campeón bate, siendo el primer criollo desde que lo hizo Víctor Davalillo en las temporadas 62-63 y 63-64, y se combinó con Alexis Infante para lograr un one-two terrible.
En la semifinal Cardenales terminó en primer lugar igualado con los Leones. Se repetía la historia, pero esta vez Cardenales era el favorito. En seis juegos, una gigantesca trifulca y con la inspiración de Alexis Infante, Cardenales ganaba su primer campeonato. Era el premio al esfuerzo de Luis Leal, Luis Aponte, José Escobar y Tobías Hernández, jugadores que habían sufrido las constantes derrotas ante los Leones. Además, fue el mejor premio para una fanaticada que soportó mil desilusiones hasta que por fin cantaron: "Somos Campeones".

1997-1998
Cardenales estaba listo para satisfacer a la afición y el mánager Malavé junto a los jugadores criollos enfrentaron el reto y lograron 43 victorias, récord de la Liga en la segunda expansión. El pitcheo nativo sumó 38 triunfos, lo que constituye una marca, Beiker Graterol fue el "Pitcher del Año", Juan Rincón "Novato del Año", Steve Sinclair impuso un récord de 15 salvados para un lanzador zurdo y Giovanni Carrara fue líder en efectividad y ponches propinados. En la ofensiva se destacaron Miguel Cairo con 15 estafadas y las 37 empujadas de Robert Pérez. También fueron vitales las adquisiciones de Raúl Marcano y Alex Delgado, quienes se combinaron para 46 remolcadas. En la segunda parte del torneo, Cardenales se armó con Mark Whiten, Tim Crabtree, Scott Pose, Brian Hunter y el pitcher Roy Halladay.
En la final se vieron las caras Cardenales y Leones por sexta vez. El primer juego fue una idea de lo cerrado de la serie. Victoria del Caracas en extrainning, pero Cardenales se levantó con pitcheo Halladay en el segundo. Con la serie igualada a tres, jonrón de Robert Pérez pitcheo de Edwin Hurtado y Kelvim Escobar, le dieron al Cardenales el placer de lograr el campeonato, derrotando a los Leones en su casa, cosa que ocurría por primera vez en un juego decisivo en la historia de los Leones.

1998-1999
Conseguir un segundo título corrido fue la meta del Cardenales en la presente campaña y aunque las cosas no comenzaron bien, pues sólo se ganaron 2 de los primeros 11, el equipo terminó de primero en su División. Esto se debió a los cambios que hizo la gerencia en la importación, la cual al principio, no aportó nada a excepción de Mike Romano. En el mes de noviembre y con la clasificación complicada, Cardenales recibió a Jacob Brumfield, Robert Person y Jimmy Mann, además se incorporaron Miguel Cairo, Giovanni Carrara y Luis Sojo.
Mike Romano fue elegido "Pitcher del Año", Robert Pérez nuevamente empujó cuarenta y Giovanni Carrara se estrenó como cerrador, logrando 10 rescates en forma consecutiva. En la semifinal, Cardenales era otro elenco con Mark Whiten, Wes Chamberlain y Tom Evans. Edwin Hurtado ganó 4 en esta instancia y Carrara salvó la misma cantidad, dándole el primer lugar al equipo.
En la final, pitcheo grande de Romano y bateo de Chamberlain derrotaron a los Leones por segundo año seguido. Romano tiró dos juegos completos por primera vez en una final, desde Jim Niedlinger en 1990.

2000-2001
Ante la ausencia de Omar Malavé, la directiva del Cardenales decidió traer a un viejo conocido. Nick Leyva llegaba con la intención de cobrar revancha por el título perdido en 1996. El club comenzó con caras nuevas y novatos como Raymond Cabrera, Luis Maza, Alexis Guzmán y Martín Malpica entre otros, se dieron a conocer. Edwin Hurtado copó la escena al ganar 11 encuentros, tirar un no hit no run ante Águilas, e imponer un récord de 14 victorias seguidas por un lanzador criollo. La ofensiva fue comandada por Luis Sojo, quien bateó.366 con 31 empujadas y por Luis Raven, un jugador que llegó del Pastora a cambio de Marcos Sandoval y Beiker Graterol, terminando con 9 jonrones y 40 empujadas. Miguel Cairo reapareció y bateó para.308, lo mismo que Kelvim Escobar. También fue el año de la consolidación de Cesar Iztúris. En la semifinal, el bate de Roberto Zambrano se unió al elenco, siendo clave con sus 3 jonrones y 9 empujadas. Iztúris fue el motor con average de.409 y junto a Ryan Freel, iniciaron todas las ofensivas larenses. En la serie final, Leyva tuvo el gusto de desquitarse del Magallanes y venció en 6 juegos. Miguel Cairo fue el MVP de la final. El último juego lo ganó Edwin Hurtado, respaldado por relevo de Kelvim Escobar y un Roberto Zambrano (quien venía como refuerzo desde los Tigres de Aragua) crecido a la ofensiva y defensiva.


JUGADORES

Paulo Orlando
Cardenales contrató al jardinero brasileño Paulo Orlando. El nuevo importado de los larenses llega hoy al país. Viene procedente de Panamá donde defendió la camiseta de su país en el torneo clasificatorio del Clásico Mundial de Béisbol. Orlando pertenece en los EEUU a los Reales de Kansas City y viene de jugar en AA. En esa categoría disputó 116 y dejó los siguientes números: 420 VB, 117 hits, .279 ave, 54 CA, 18 2B, 2 3B, 6 Hr, 40 Ci y 21 Br. Queda a disposición del cuerpo técnico su ingreso al roster. Es una recomendación de Emilio Carrasquel y observado en Panamá por Bob Engle y Patrick Guerrero, quienes dieron el visto bueno para la contratación.




C. J. Retherford

C. J. Retherford hizo un enorme sacrificio. Sus ganas de llevarle un título y un mejor sustento a su hijo pudieron más que sus deseos de verlo nacer, extendiendo su estadía con los Cardenales de Lara. El encuentro con su primogénito tuvo que ser postergado, pero solo “por unos días”.

“Me quedé por el bienestar de mi hijo. Cuando mi novia me llamó, diciéndome que iba a nacer me propuse regresar a Estados Unidos de inmediato. Sin embargo,  después pensé mejor las cosas y le devolví la llamada. Llevarle el campeonato a mi hijo será un sueño. Este sacrificio es por el bien de la familia”, contó Retherford.

“El béisbol venezolano es muy apasionado y emocionante. Es algo que tal vez no pueda vivir de nuevo, por eso también decidí quedarme. Pueden pasar muchos años sin poder jugar una final en cualquier liga. Mi novia entendió le di mi palabra de volver pronto”.

Tener a su familia cerca mientras disputa la final nunca fue nunca opción para el pelotero proveniente de los Tiburones, quien está muy enfocado en ganar con Cardenales y considera que el proceso de traer a su hijo recién nacido era muy engorroso. “Era muy arriesgado hacerlos venir a Venezuela en este momento. Ya tendré tiempo para compartir con mi hijo. Él necesita ir al médico cada cierto tiempo. Mi bebé necesita mucho cuidado, así que nunca les propuse venir. Además, solo será una semana”.

Retherford ha disfrutado al máximo la pelota venezolana, al punto de comprometerse a regresar. Ya se declara un enamorado de los fanáticos, las arepas y las costumbres del país.

“Los fanáticos son sensacionales”, afirmó antes de hacer una comparación con lo que ha vivido en las ligas menores en Estados Unidos. “Allá (EE UU) no se siente el beisbol como aquí. Allá es trabajo, aquí es emoción y adrenalina. Cuando juegas beisbol aquí vuelves a ser niño. Te diviertes tal y como lo hacías de niño. Es muy emocionante”.

Si bien Retherford aún no domina el idioma español, sabe decir perfectamente dos palabras: “arepas y empanadas”. “Las arepas de pollo son mis favoritas. La empanadas de queso, pollo y carne me encantan”, reveló.

Retherford tiene el título entre ceja y ceja. No pudo clasificar con los Tiburones, pero ganar con Cardenales le daría la misma satisfacción. “Si soy campeón con Lara sería lo máximo, pero no iría a la Serie del Caribe, Ya sería demasiado. Apenas termine esto iré a abrazar a mi hijo”, finalizó.

El Dato
12 errores en 291 chances cometió C. J Retherford entre Clase A Fuerte y Doble A de los Dodgers de Los Ángeles en 2012. En el beisbol profesional venezolano se alzó como el ganador del Guante de Oro en la tercera base por la votación de 25 técnicos. “Siempre he estado orgulloso de mi defensa”, dijo el estadounidense. 


Nick Green

Cardenales de Lara anuncia la contratación de 3 lanzadores para la segunda parte de la campaña 2012-2013. Se trata de Nick Green, Justin Cassel y el zurdo Luke French. Los dos primeros lanzaron para Cardenales la temporada pasada y French vendrá por primera vez al país. Los nuevos importados se incorporarán al equipo el 15 de noviembre listos para entrar en acción. Con estos 3 pitchers la gerencia crepuscular suma 13 peloteros importados firmados para la campaña que arranca el próximo 11 de octubre. Los mencionados se unen a Chris Jakubauskas, Jarret Grube, Johan Limonta, Joe Thurston, Ryan Feieberand, Tyson Gillies, Roenis Elias y Robert Korecky. Para la segunda mitad ya habían sido anunciados los lanzadores Scott Paterson, Brian Sweeney y Deryk Hooker.
Green y Cassel lanzaron en la liga independiente del Atlántico. Green lo hizo con el Maryland dejando registro de 9-10 con 3.57 de efectividad en 28 partidos. Cerró con 122 ponches en 172 entradas laboradas. Le conectaron 177 imparables y otorgó 44 boletos. Cassel defendió la camiseta del Somerset Patriots en función de abridor. Trabajó en 25 juegos con record de 6 victorias y 11 derrotas y 3.42 de efectividad. En 152 episodios permitió 152 hits, ponchó a 115 contrarios y concedió 39 boletos. Tanto Green como Cassel culminaron entre los 10 mejores en efectividad de la liga. Cassel en el sexto puesto y Green en el séptimo.
Por su lado, French, es un zurdo de 27 años recién cumplidos. Tuvo pasantías en las mayores con los Tigres de Detroit y los Marineros de Seattle en 2009 y 2010 respectivamente. En total en las grandes ligas triunfó en 9 ocasiones y cargó con la derrota en otros 12 compromisos. Su efectividad en ese periodo se ubicó en 4.99 durante 31 juegos, 25 de ellos como abridor. Este año French dividió su temporada en las menores de Minnesota. Estuvo en AA y AAA de los Mellizos. Con el New Britain (AA) dejó record de 4-1 con 2.10 de efectividad en 55.2 entradas de labor. Su rendimiento en AAA fue de 1-5 y 6.42 de efectividad. French, junto a Mauricio Robles, pasó de Detroit a Seattle por Jarrod Washburn en el julio 2009.
Quinto día de entrenamientos
El utility Jairo Pérez fue la incorporación del día para Cardenales de Lara. En el entrenamiento previo a su viaje mañana hacia el Zulia para disputar un par de compromisos frente a las Águilas del Zulia, se apersonó Pérez. El nativo del estado Portuguesa fue dejado libre a mitad de campaña por Minnesota y recaló en una liga independiente. Viene a luchar un puesto en los entrenamientos para iniciar la campaña con el equipo grande. De igual forma, el coordinador deportivo del equipo, Richard Gómez informó que se dejó en libertad a los jóvenes lanzadores Alexander Ramírez Jr. y Wilmer Colmenarez.
En la práctica de hoy se trabajó los fundamentos con un infield y se profundizó en detalles relacionados con el juego. En los próximos días se desarrollarán varios juegos inter-escuadras para darle acción en vivo a los lanzadores. Como dato adicional, en las prácticas del equipo se incorporó el joven Kumar Piar de Bonaire. Piar es un campocorto que entrenará con Cardenales como parte del acuerdo de intercambio que suscribió el club con el Ministerio de Deporte de la isla caribeña. El acuerdo incluye asesorías para darle forma a una liga en Bonaire. Piar jugó en la liga de Aruba y a nivel colegial en los Estados Unidos.

Joe Thurston


El jardinero Joe Thurston se ha convertido en uno de los bateadores más consistentes de Cardenales de Lara en el round robin y ha conectado batazos importantes en momentos claves durante la postemporada.

El estadounidense no atribuye la buena racha a alguna situación específica y da crédito a la manera cómo afronta los turnos. “No hay una clave, solo trato de tener buenos turnos”, reveló el oriundo de Fairfield, California.

Thurston es una pieza clave en la parte baja del lineup de Pedro Grifol y también ha aportado lo suyo en la pradera izquierda. “Si logras tener buenos turnos, lo más probable es que logres conectar con solidez”

“La concentración es la clave”, dijo el guardabosque de 33 años de edad, quien está en su segunda campaña con Cardenales de Lara.

El gringo no solo ha dado conexiones contundentes, sino que también se ha embasado con toques sorpresa. “No puedo decirles cuál es mi secreto, porque el resto de los equipos van a estar al tanto, pero eso forma parte de mi juego: ser agresivo todo el tiempo y tratar de estar en circulación lo más que pueda”.

“Quiero llegar a las bases como sea. No importa si es con base por bolas, toque o conexiones largas. Ese es mi trabajo”, aseguró Thurston, quien antes del juego de anoche acumulaba siete imparables en los tres primeros duelos y ha estado en circulación en nueve oportunidades.

Sobre las dos derrotas que tenía Lara, previas al compromiso frente a Águilas del Zulia,El equipo fue fundado en 1942 por Amábilis Mendoza y Medardo Oviedo en la ciudad de Carora. Los altos costos para mantener el equipo los hacen buscar la ayuda económica de Antonio Herrera Gutiérrez. En 1944 Antonio Herrera Gutiérrez se queda definitivamente con el equipo. En su etapa amateur sus contrincantes en Carora fueron Buenos Aires, Torrellas BBC, Choferes y Liceo; luego en Lara sus contrincantes fueron Tocuyo, Japón y América. En 1962 debutan en la Liga Occidental, la cual termina de existir un año después, ante el trabuco que formó Cardenales, el cual era muy superior para los equipos existentes en el momento. Ya en 1964, Cardenales de Lara pasa a formar parte de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, conjuntamente con los Tigres de Aragua que fue el otro equipo de expansión. Cuando muere trágicamente Don Antonio Herrera en un accidente aéreo, funge como Presidente el doctor Ramón Zubillaga y se designa como gerente administrador del equipo a Emilio Ramón Castillo mejor conocido como Don Emilio, quien por varios años llevaría las riendas del equipo supliendo ese gran vacío. Hasta el presente, los Cardenales de Lara han venido jugando en el Estadio Barquisimeto (Actualmente Estadio Antonio Herrera Gutiérrez) de esa ciudad, si bien al principio jugaban en el estadio "Daniel 'Chino' Canónico".

El advenimiento del béisbol a Carora se produce aproximadamente en 1919, de la mano del doctor Ramón Pompilio Oropeza, y en poco tiempo surgieron los dos primeros equipos, Rojos y Azules, que según la historia jugaban detrás del cementerio, en la “playa” de Don Juancho. Los terrenos donde jugaban los pioneros jugadores caroreños se les llamaba “playas”, quizás por sus grandes longitudes. Oropeza llevó los implementos para jugar, y se convirtió en el “Fundador” de la mayoría de los equipos torrenses.
Rubén Mijares, en su libro Sesenta Años del Cardenales (2002) señala que “La era del romanticismo en el béisbol caroreño, convirtió a los peloteros en artesanos beisboleros, cada uno interesado en fabricar el mejor bate o guante de la ciudad. Los guantes eran de lona y los bates de caujaro o guayabo”.
Entre 1927 y 1932, el equipo más poderoso fue el popular “Diablos de Carora”, de quien Antonio “Toñón” Herrera Gutiérrez fuera el presidente, electo por los propios jugadores. Los clubes de la época eran San Félix, Bariquigua, Piratas, Bolivia, Interrogación, Bomboná, La Victoria, Brisas de Maracaibo, El Sandino, mientras más tarde se les unirían Artes Gráficas, Juvenil Yankee, y el Venezuela.
Amabilis Mendoza y Medardo Oviedo fundan “Cardenales” en 1942, específicamente un 5 de noviembre, a partir de un pobre Brisas de Maracaibo, equipo que al parecer era el máximo perdedor entre los que jugaban en la tierra del Morere. Brisas de Maracaibo jugaba cerca del barrio Santo Domingo. El nombre de Cardenales le fue puesto gracias a los Cardenales de San Luis en el béisbol de Grandes Ligas. Las deudas del Cardenales crecían cada día, y era insostenible para sus fundadores, quienes en 1944, “tiran la toalla” y entregándole el mando del equipo a Herrera Gutiérrez, quien a la postre se quedaría con el equipo.
Cardenales gana su primer gran torneo en 1945 con un trabuco dirigido por Baltasar Mujica Franco, mejor conocido como Baltasar Franco. Las primeras figuras que jugaron bajo sus órdenes eran Ramón Ángel “Cairón” Rodríguez, Antonio “El Chirricoda” Meléndez, como pitchers, además de Nacho Rosas, Germán Mosquera, Rafael “Lito” Arenas, Isidoro “Lolo” Franco, Jonás Álvarez, Adolfo Martínez, Félix “El Tuteque” Chávez, entre otros.
Con este “Trabuco Cardenal” ganó el campeonato ante Buenos Aires, Torrellas y Los Choferes, en un certamen donde participaron los mejores peloteros de Carora, entre ellos el hoy presidente de Cardenales, Adolfo Álvarez Perera, para entonces centerfield del Torrellas.
Durante la temporada de 1953, el Hall de la Fama, Luis Aparicio, vistió la camiseta del Cardenales de Carora, luego de defender el shortstop en la Serie Mundial Amateur de ese año. Luego en la temporada 1972-1973, Aparicio sería mánager del equipo, pero en tierra barquisimetana.
Para 1962, Toñón Herrera se arriesgó y con un conjunto muy competidor, llevó al Cardenales al profesional en la liga Occidental, ante la dificultad de entrar a la liga grande, donde destacaban Magallanes y Caracas.

Era profesional
Para conformar un gran equipo, lo principal era el mánager, y quien mejor que Earl Weaver, el mismo que llevaría a los Orioles de Baltimore a conquistar 4 campeonatos de Liga Americana y 2 Series Mundiales, y que hoy tiene su nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown.

La gran importación era comandada por George Stepanovich, Hill Kunkel, y el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo como parte de la rotación. El poder era representado por el catcher John Griffin, el camarero Mickey McGwire, y los jardineros Roy Youngdal, Barry Shetrone unidos a los criollos Gilberto Valbuena, Cecilio Prieto, Celestino Cepeda, y Darío Rubestein.
Los mejores equipos del torneo eran Pastora (que quedó eliminado), Cardenales (que sería el subcampeón con récord de 9 y 7), y el campeón Rapiños. La siguiente temporada el Cardenales estuvo bajo la tutela del cubano Rodolfo Fernández.
Los jugadores extranjeros eran los cubanos Jacinto Hernández, Luis Tiant, y Aurelio Monteagudo, mientras que de Estados Unidos, vinieron Ken Sanders y Steve Bailey.
Cardenales estuvo escapado durante el campeonato y con récord de 14-3, fue a la final con Cabimas y los barrió, algo que decretó el fin del béisbol profesional en el Zulia, ya que anteriormente, Rapiños y Pastora abandonaron el certamen ante la superioridad notoria del Cardenales en el torneo.
El deseo del Herrera Gutiérrez se cumpliría para la temporada 65-66, ya que se produjo la primera expansión en la liga, permitiendo al Cardenales y a los Tigres de Aragua entrar como nuevos equipos en la contienda por el título.
Era de títulos 1990-1991

25 temporadas necesitó Cardenales para alcanzar el título de campeón de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Como si fuera la continuación de la final anterior, Domingo Carrasquel mantuvo a su equipo motivado, que en esencia era el mismo del 90, y contó con actuaciones individuales importantes. Cuatro abridores ganaron al menos seis juegos y Mike Timlin fue el mejor en salvados con 12. Luis Sojo repitió como campeón bate, siendo el primer criollo desde que lo hizo Víctor Davalillo en las temporadas 62-63 y 63-64, y se combinó con Alexis Infante para lograr un one-two terrible.
En la semifinal Cardenales terminó en primer lugar igualado con los Leones. Se repetía la historia, pero esta vez Cardenales era el favorito. En seis juegos, una gigantesca trifulca y con la inspiración de Alexis Infante, Cardenales ganaba su primer campeonato. Era el premio al esfuerzo de Luis Leal, Luis Aponte, José Escobar y Tobías Hernández, jugadores que habían sufrido las constantes derrotas ante los Leones. Además, fue el mejor premio para una fanaticada que soportó mil desilusiones hasta que por fin cantaron: "Somos Campeones".

1997-1998
Cardenales estaba listo para satisfacer a la afición y el mánager Malavé junto a los jugadores criollos enfrentaron el reto y lograron 43 victorias, récord de la Liga en la segunda expansión. El pitcheo nativo sumó 38 triunfos, lo que constituye una marca, Beiker Graterol fue el "Pitcher del Año", Juan Rincón "Novato del Año", Steve Sinclair impuso un récord de 15 salvados para un lanzador zurdo y Giovanni Carrara fue líder en efectividad y ponches propinados. En la ofensiva se destacaron Miguel Cairo con 15 estafadas y las 37 empujadas de Robert Pérez. También fueron vitales las adquisiciones de Raúl Marcano y Alex Delgado, quienes se combinaron para 46 remolcadas. En la segunda parte del torneo, Cardenales se armó con Mark Whiten, Tim Crabtree, Scott Pose, Brian Hunter y el pitcher Roy Halladay.
En la final se vieron las caras Cardenales y Leones por sexta vez. El primer juego fue una idea de lo cerrado de la serie. Victoria del Caracas en extrainning, pero Cardenales se levantó con pitcheo Halladay en el segundo. Con la serie igualada a tres, jonrón de Robert Pérez pitcheo de Edwin Hurtado y Kelvim Escobar, le dieron al Cardenales el placer de lograr el campeonato, derrotando a los Leones en su casa, cosa que ocurría por primera vez en un juego decisivo en la historia de los Leones.

1998-1999
Conseguir un segundo título corrido fue la meta del Cardenales en la presente campaña y aunque las cosas no comenzaron bien, pues sólo se ganaron 2 de los primeros 11, el equipo terminó de primero en su División. Esto se debió a los cambios que hizo la gerencia en la importación, la cual al principio, no aportó nada a excepción de Mike Romano. En el mes de noviembre y con la clasificación complicada, Cardenales recibió a Jacob Brumfield, Robert Person y Jimmy Mann, además se incorporaron Miguel Cairo, Giovanni Carrara y Luis Sojo.
Mike Romano fue elegido "Pitcher del Año", Robert Pérez nuevamente empujó cuarenta y Giovanni Carrara se estrenó como cerrador, logrando 10 rescates en forma consecutiva. En la semifinal, Cardenales era otro elenco con Mark Whiten, Wes Chamberlain y Tom Evans. Edwin Hurtado ganó 4 en esta instancia y Carrara salvó la misma cantidad, dándole el primer lugar al equipo.
En la final, pitcheo grande de Romano y bateo de Chamberlain derrotaron a los Leones por segundo año seguido. Romano tiró dos juegos completos por primera vez en una final, desde Jim Niedlinger en 1990.

2000-2001
Ante la ausencia de Omar Malavé, la directiva del Cardenales decidió traer a un viejo conocido. Nick Leyva llegaba con la intención de cobrar revancha por el título perdido en 1996. El club comenzó con caras nuevas y novatos como Raymond Cabrera, Luis Maza, Alexis Guzmán y Martín Malpica entre otros, se dieron a conocer. Edwin Hurtado copó la escena al ganar 11 encuentros, tirar un no hit no run ante Águilas, e imponer un récord de 14 victorias seguidas por un lanzador criollo. La ofensiva fue coEl equipo fue fundado en 1942 por Amábilis Mendoza y Medardo Oviedo en la ciudad de Carora. Los altos costos para mantener el equipo los hacen buscar la ayuda económica de Antonio Herrera Gutiérrez. En 1944 Antonio Herrera Gutiérrez se queda definitivamente con el equipo. En su etapa amateur sus contrincantes en Carora fueron Buenos Aires, Torrellas BBC, Choferes y Liceo; luego en Lara sus contrincantes fueron Tocuyo, Japón y América. En 1962 debutan en la Liga Occidental, la cual termina de existir un año después, ante el trabuco que formó Cardenales, el cual era muy superior para los equipos existentes en el momento. Ya en 1964, Cardenales de Lara pasa a formar parte de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, conjuntamente con los Tigres de Aragua que fue el otro equipo de expansión. Cuando muere trágicamente Don Antonio Herrera en un accidente aéreo, funge como Presidente el doctor Ramón Zubillaga y se designa como gerente administrador del equipo a Emilio Ramón Castillo mejor conocido como Don Emilio, quien por varios años llevaría las riendas del equipo supliendo ese gran vacío. Hasta el presente, los Cardenales de Lara han venido jugando en el Estadio Barquisimeto (Actualmente Estadio Antonio Herrera Gutiérrez) de esa ciudad, si bien al principio jugaban en el estadio "Daniel 'Chino' Canónico".

El advenimiento del béisbol a Carora se produce aproximadamente en 1919, de la mano del doctor Ramón Pompilio Oropeza, y en poco tiempo surgieron los dos primeros equipos, Rojos y Azules, que según la historia jugaban detrás del cementerio, en la “playa” de Don Juancho. Los terrenos donde jugaban los pioneros jugadores caroreños se les llamaba “playas”, quizás por sus grandes longitudes. Oropeza llevó los implementos para jugar, y se convirtió en el “Fundador” de la mayoría de los equipos torrenses.
Rubén Mijares, en su libro Sesenta Años del Cardenales (2002) señala que “La era del romanticismo en el béisbol caroreño, convirtió a los peloteros en artesanos beisboleros, cada uno interesado en fabricar el mejor bate o guante de la ciudad. Los guantes eran de lona y los bates de caujaro o guayabo”.
Entre 1927 y 1932, el equipo más poderoso fue el popular “Diablos de Carora”, de quien Antonio “Toñón” Herrera Gutiérrez fuera el presidente, electo por los propios jugadores. Los clubes de la época eran San Félix, Bariquigua, Piratas, Bolivia, Interrogación, Bomboná, La Victoria, Brisas de Maracaibo, El Sandino, mientras más tarde se les unirían Artes Gráficas, Juvenil Yankee, y el Venezuela.
Amabilis Mendoza y Medardo Oviedo fundan “Cardenales” en 1942, específicamente un 5 de noviembre, a partir de un pobre Brisas de Maracaibo, equipo que al parecer era el máximo perdedor entre los que jugaban en la tierra del Morere. Brisas de Maracaibo jugaba cerca del barrio Santo Domingo. El nombre de Cardenales le fue puesto gracias a los Cardenales de San Luis en el béisbol de Grandes Ligas. Las deudas del Cardenales crecían cada día, y era insostenible para sus fundadores, quienes en 1944, “tiran la toalla” y entregándole el mando del equipo a Herrera Gutiérrez, quien a la postre se quedaría con el equipo.
Cardenales gana su primer gran torneo en 1945 con un trabuco dirigido por Baltasar Mujica Franco, mejor conocido como Baltasar Franco. Las primeras figuras que jugaron bajo sus órdenes eran Ramón Ángel “Cairón” Rodríguez, Antonio “El Chirricoda” Meléndez, como pitchers, además de Nacho Rosas, Germán Mosquera, Rafael “Lito” Arenas, Isidoro “Lolo” Franco, Jonás Álvarez, Adolfo Martínez, Félix “El Tuteque” Chávez, entre otros.
Con este “Trabuco Cardenal” ganó el campeonato ante Buenos Aires, Torrellas y Los Choferes, en un certamen donde participaron los mejores peloteros de Carora, entre ellos el hoy presidente de Cardenales, Adolfo Álvarez Perera, para entonces centerfield del Torrellas.
Durante la temporada de 1953, el Hall de la Fama, Luis Aparicio, vistió la camiseta del Cardenales de Carora, luego de defender el shortstop en la Serie Mundial Amateur de ese año. Luego en la temporada 1972-1973, Aparicio sería mánager del equipo, pero en tierra barquisimetana.
Para 1962, Toñón Herrera se arriesgó y con un conjunto muy competidor, llevó al Cardenales al profesional en la liga Occidental, ante la dificultad de entrar a la liga grande, donde destacaban Magallanes y Caracas.

Era profesional
Para conformar un gran equipo, lo principal era el mánager, y quien mejor que Earl Weaver, el mismo que llevaría a los Orioles de Baltimore a conquistar 4 campeonatos de Liga Americana y 2 Series Mundiales, y que hoy tiene su nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown.

La gran importación era comandada por George Stepanovich, Hill Kunkel, y el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo como parte de la rotación. El poder era representado por el catcher John Griffin, el camarero Mickey McGwire, y los jardineros Roy Youngdal, Barry Shetrone unidos a los criollos Gilberto Valbuena, Cecilio Prieto, Celestino Cepeda, y Darío Rubestein.
Los mejores equipos del torneo eran Pastora (que quedó eliminado), Cardenales (que sería el subcampeón con récord de 9 y 7), y el campeón Rapiños. La siguiente temporada el Cardenales estuvo bajo la tutela del cubano Rodolfo Fernández.
Los jugadores extranjeros eran los cubanos Jacinto Hernández, Luis Tiant, y Aurelio Monteagudo, mientras que de Estados Unidos, vinieron Ken Sanders y Steve Bailey.
Cardenales estuvo escapado durante el campeonato y con récord de 14-3, fue a la final con Cabimas y los barrió, algo que decretó el fin del béisbol profesional en el Zulia, ya que anteriormente, Rapiños y Pastora abandonaron el certamen ante la superioridad notoria del Cardenales en el torneo.
El deseo del Herrera Gutiérrez se cumpliría para la temporada 65-66, ya que se produjo la primera expansión en la liga, permitiendo al Cardenales y a los Tigres de Aragua entrar como nuevos equipos en la contienda por el título.
Era de títulos 1990-1991

25 temporadas necesitó Cardenales para alcanzar el título de campeón de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Como si fuera la continuación de la final anterior, Domingo Carrasquel mantuvo a su equipo motivado, que en esencia era el mismo del 90, y contó con actuaciones individuales importantes. Cuatro abridores ganaron al menos seis juegos y Mike Timlin fue el mejor en salvados con 12. Luis Sojo repitió como campeón bate, siendo el primer criollo desde que lo hizo Víctor Davalillo en las temporadas 62-63 y 63-64, y se combinó con Alexis Infante para lograr un one-two terrible.
En la semifinal Cardenales terminó en primer lugar igualado con los Leones. Se repetía la historia, pero esta vez Cardenales era el favorito. En seis juegos, una gigantesca trifulca y con la inspiración de Alexis Infante, Cardenales ganaba su primer campeonato. Era el premio al esfuerzo de Luis Leal, Luis Aponte, José Escobar y Tobías Hernández, jugadores que habían sufrido las constantes derrotas ante los Leones. Además, fue el mejor premio para una fanaticada que soportó mil desilusiones hasta que por fin cantaron: "Somos Campeones".

1997-1998
Cardenales estaba listo para satisfacer a la afición y el mánager Malavé junto a los jugadores criollos enfrentaron el reto y lograron 43 victorias, récord de la Liga en la segunda expansión. El pitcheo nativo sumó 38 triunfos, lo que constituye una marca, Beiker Graterol fue el "Pitcher del Año", Juan Rincón "Novato del Año", Steve Sinclair impuso un récord de 15 salvados para un lanzador zurdo y Giovanni Carrara fue líder en efectividad y ponches propinados. En la ofensiva se destacaron Miguel Cairo con 15 estafadas y las 37 empujadas de Robert Pérez. También fueron vitales las adquisiciones de Raúl Marcano y Alex Delgado, quienes se combinaron para 46 remolcadas. En la segunda parte del torneo, Cardenales se armó con Mark Whiten, Tim Crabtree, Scott Pose, Brian Hunter y el pitcher Roy Halladay.
En la final se vieron las caras Cardenales y Leones por sexta vez. El primer juego fue una idea de lo cerrado de la serie. Victoria del Caracas en extrainning, pero Cardenales se levantó con pitcheo Halladay en el segundo. Con la serie igualada a tres, jonrón de Robert Pérez pitcheo de Edwin Hurtado y Kelvim Escobar, le dieron al Cardenales el placer de lograr el campeonato, derrotando a los Leones en su casa, cosa que ocurría por primera vez en un juego decisivo en la historia de los Leones.

1998-1999
Conseguir un segundo título corrido fue la meta del Cardenales en la presente campaña y aunque las cosas no comenzaron bien, pues sólo se ganaron 2 de los primeros 11, el equipo terminó de primero en su División. Esto se debió a los cambios que hizo la gerencia en la importación, la cual al principio, no aportó nada a excepción de Mike Romano. En el mes de noviembre y con la clasificación complicada, Cardenales recibió a Jacob Brumfield, Robert Person y Jimmy Mann, además se incorporaron Miguel Cairo, Giovanni Carrara y Luis Sojo.
Mike Romano fue elegido "Pitcher del Año", Robert Pérez nuevamente empujó cuarenta y Giovanni Carrara se estrenó como cerrador, logrando 10 rescates en forma consecutiva. En la semifinal, Cardenales era otro elenco con Mark Whiten, Wes Chamberlain y Tom Evans. Edwin Hurtado ganó 4 en esta instancia y Carrara salvó la misma cantidad, dándole el primer lugar al equipo.
En la final, pitcheo grande de Romano y bateo de Chamberlain derrotaron a los Leones por segundo año seguido. Romano tiró dos juegos completos por primera vez en una final, desde Jim Niedlinger en 1990.

2000-2001
Ante la ausencia de Omar Malavé, la directiva del Cardenales decidió traer a un viejo conocido. Nick Leyva llegaba con la intención de cobrar revancha por el título perdido en 1996. El club comenzó con caras nuevas y novatos como Raymond Cabrera, Luis Maza, Alexis Guzmán y Martín Malpica entre otros, se dieron a conocer. Edwin Hurtado copó la escena al ganar 11 encuentros, tirar un no hit no run ante Águilas, e imponer un récord de 14 victorias seguidas por un lanzador criollo. La ofensiva fue comandada por Luis Sojo, quien bateó.366 con 31 empujadas y por Luis Raven, un jugador que llegó del Pastora a cambio de Marcos Sandoval y Beiker Graterol, terminando con 9 jonrones y 40 empujadas. Miguel Cairo reapareció y bateó para.308, lo mismo que Kelvim Escobar. También fue el año de la consolidación de Cesar Iztúris. En la semifinal, el bate de Roberto Zambrano se unió al elenco, siendo clave con sus 3 jonrones y 9 empujadas. Iztúris fue el motor con average de.409 y junto a Ryan Freel, iniciaron todas las ofensivas larenses. En la serie final, Leyva tuvo el gusto de desquitarse del Magallanes y venció en 6 juegos. Miguel Cairo fue el MVP de la final. El último juego lo ganó Edwin Hurtado, respaldado por relevo de Kelvim Escobar y un Roberto Zambrano (quien venía como refuerzo desde los Tigres de Aragua) crecido a la ofensiva y defensiva.
mandada por Luis Sojo, quien bateó.366 con 31 empujadas y por Luis Raven, un jugador que llegó del Pastora a cambio de Marcos Sandoval y Beiker Graterol, terminando con 9 jonrones y 40 empujadas. Miguel Cairo reapareció y bateó para.308, lo mismo que Kelvim Escobar. También fue el año de la consolidación de Cesar Iztúris. En la semifinal, el bate de Roberto Zambrano se unió al elenco, siendo clave con sus 3 jonrones y 9 empujadas. Iztúris fue el motor con average de.409 y junto a Ryan Freel, iniciaron todas las ofensivas larenses. En la serie final, Leyva tuvo el gusto de desquitarse del Magallanes y venció en 6 juegos. Miguel Cairo fue el MVP de la final. El último juego lo ganó Edwin Hurtado, respaldado por relevo de Kelvim Escobar y un Roberto Zambrano (quien venía como refuerzo desde los Tigres de Aragua) crecido a la ofensiva y defensiva.
 Thurston aseguró eso “forma parte del pasado”.

“Nadie quiere perder. En la primera derrota no hicimos un buen trabajo y cuando juegas mal el béisbol te castiga. En la segunda estuvimos metidos en el choque en todo momento, pero son cosas que pueden pasar”, aseguró el jardinero. “Debemos mantenernos unidos y concentrados en todo momento, esa es la clave para conseguir las victorias”.

El norteamericano recordó la jugada en la que anotó con un rolling por primera frente a Caribes de Anzoátegui. “Terminé agotado”, dijo sonriente al recordar la jugada en la que par de pifias le permitieron llegar a la registradora.

“Jugar duro es importante para mí. Siempre correr fuerte sin importar donde está la pelota. Nunca pensé que podía anotar con esa jugada, pero no me detuve y lo conseguí”, rememoró.

Para finalizar, Thurston dijo que luego de las derrotas el ánimo se mantiene intacto. “Nosotros mismos nos animamos, nos obligamos a mantener la cabeza en alto parta afrontar los próximos juegos”, concluyó.
By Kchito...